DIETA PARA PRIMAVERA

Por fin lo has conseguido, te propusiste perder peso para la
temporada con buen tiempo y lo has logrado. Ahora se trata de no
recuperarlo. Para ello te proponemos una dieta refrescante (cuadro
al final de la página). Una dieta que, además de controlar tu
alimentación, incluye nutrientes que te ayudarán a hacer frente a los
efectos de los primeros rayos de sol. Una fórmula que tiene el éxito
asegurado.

Con el calor se reduce la práctica de ejercicio, crece el desorden en
los horarios que puede favorecer el picoteo, y aumenta el consumo de
refrescos para calmar la sed —que suelen contener más azúcares y
calorías de los recomendables—. Todos estos factores van en contra de
una dieta equilibrada y en unos días pueden dar al traste con el
esfuerzo de meses al provocar un aumento de peso. Después de una dieta,
el verdadero reto es lograr mantenerse y eso sólo se consigue con una
alimentación equilibrada, variada y ligera, y cambios en nuestros
hábitos como puede ser hacer algo de ejercicio.

Sin embargo, mantener la línea puedes er más fácil de lo que piensas:
en losmeses más calurosos nuestro organismo necesita nutrientes que
ayuden a hidratarlo: ensaladas, sopas frías, fruta… y estos platos
incluyen alimentos con mayor contenido en agua y pobres en grasas. El
pepino, las diferentes variedades de lechuga, el tomate, la sandía…
todos ellos son alimentos que contribuyen a un menú sano y ligero. No te
prives de ellos y aprovecha que tu cuerpo te lo pide para dárselos. Te
sentirás bien y no te costará ningún esfuerzo.

ADOPTA BUENOS HÁBITOS

Además de seguir una dieta equilibrada, es fundamental que tomes como
costumbre una serie de pautas que te ayudarán a mantenerte sin apenas
esfuerzo:

· Haz ejercicio. No hace falta que te pases la vida
en el gimnasio, basta con incorporar la actividad a tu rutina diaria:
caminar en lugar de coger el coche, subir las escaleras en vez de ir en
ascensor, etc. Lo importante es ser constante: 30 minutos al día pueden
hacer milagros.

· Evita saltarte comidas. Esta es la única
prohibición que deberían incluir las dietas. En cuanto dejamos de
realizar una comida, el cuerpo cree que pasará una época de escasez, por
lo que se prepara para almacenar grasa para utilizarla más adelante.
Por ello, al contrario de lo que pueda parecer, saltarse una ingesta no
hace adelgazar.

· Desayuna correctamente. Haz un esfuerzo y
levántate 10 minutos antes para hacerlo con tranquilidad: toma algún
lácteo desnatado, una fruta e hidratos de carbono. Las personas que no
desayunan bien ingieren más calorías durante el resto de las comidas.

· Bebe dos litros de agua al día. También puedes tomar infusiones frías, sopas o refrescos bajos en calorías.

· Aprende a cocinar sano. Es una de las fórmulas más
eficaces para adelgazar.Se aconseja hacerlo al vapor, a la plancha, al
horno, a la sal, en papillote… Evita las frituras, las salsas, los
rebozados y los empanados.

· Aumenta el consumo de verduras y frutas, porque son ricos en fibra. Recuerda que de estos alimentos se recomienda tomar cinco raciones al día.

· Evita las conservas y los quesos curados, porque aportan muchas calorías.
· Cena temprano. Lo ideal es hacerlo como mínimo un par de horas antes de acostarte y así dormirás bien.

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